viernes, 17 de octubre de 2008

Sera que tu practicas el Jainismo


El Jainismo es una religión extraordinaria que procede de India. Los Jaines (los seguidores del Jainismo) son vegetarianos muy estrictos. Nunca matan ni causan la matanza de animales, ni de pájaros ni de insectos. Son personas amantes de la paz. Son pocos los seguidores del Jainismo en el mundo y por eso es una religión poco conocida. No obstante, ha tenido y sigue teniendo mucha influencia en el mundo. Mahatma Gandhi (el gran líder indio) aprendió su doctrina de la paz de un amigo Jainista. La palabra procede del sánscrito (el viejo idioma sagrado de India). Significa pero no tiene nada que ver con guerras ni invasiones. La conquista es de nuestras tendencias negativas - el odio, la avaricia, la violencia etc.

El jainismo es una religión de la India, fundada en el siglo VI a. C. por Mahāvīra. Se trata de una religión nastika (no teísta) y no reconoce la autoridad de los textos Vedas ni de los brahmanes.

Doctrina

La religión jainista tiene una cosmología y creencias elaboradas; atestadas de nombres, categorías, clases, jerarquías, grados, órdenes, entre otros.

Ateísmo: el mundo es eterno y carece de principio. No existe una divinidad personal, y todas las posibles divinidades —las almas de los perfectos arhat (divinidades humanas), por ejemplo— no son emanación ni manifestación de ninguna divinidad apofática ni de ninguna Unidad (el Todo o Absoluto), conceptos y realidades que son igualmente negadas y rechazadas en el jainismo junto con la de un dios creador.

Pananimismo: toda la realidad es vida. Para el jainismo el universo es una totalidad viviente; todo ser posee un alma, más o menos compleja, diáfana o pesada. Desde la tierra o el viento, a los insectos o los mamíferos, todos los seres reflejan el universo y son dignos de respeto. El mayor pecado para el jainismo es causar daño a un ser vivo, aunque también hay que evitar dañar a la tierra o a las almas del agua o del aire.

En coherencia con lo anterior, los jainistas practican la no violencia, el ayuno y la mortificación del propio cuerpo. A través de estas actividades esperan descargar su alma del peso de la materia kármica y evitar posteriores reencarnaciones.

La religión jainista presenta una perspectiva igualitaria de las almas, sin importar las diferencias en las forma física: humanos, animales, y organismos vivientes microscópicos. Los humanos son los únicos poseedores de los seis sentidos: vista, oído, gusto, olfato, tacto y pensamiento; por lo tanto de los humanos se espera que actúen con responsabilidad hacia toda la vida siendo compasivos, sin egoísmo, sin miedo, racionales y misericordiosos.

Desde el punto de vista epistemológico, el jainismo es relativista, defiende que el conocimiento del mundo sólo puede ser aproximado y que, con el tiempo, incluso su propia religión acabará por desaparecer.

La comunidad jainista distingue entre monjes y seglares. Los monjes se someten a una disciplina ascética superior a la de los laicos, aunque no ejercen el monopolio de la religión. Viven en un jina-sadman (monasterio jainista). Un jina-rshi (asceta jainista) asume cuatro votos: la no violencia, la sinceridad, la rectitud y la renuncia a las cosas y a las personas.

Código de conducta

Los jina-kalpa son las ordenanzas practicadas por los jinas (opuestas a aquellas de los sthaviras). Consiste en cinco votos:

* ahimsa (no violencia)
* satya (veracidad)
* asteya (no robar),
* brahmacharya (castidad) y
* aparigraha (desapego de lo material).

Cosmogogía y doctrina

Pese a que el jainismo carece de una doctrina relacionada con la existencia de un creador, la cosmogonía de este credo toma la forma de una gigantesca persona en cuya cintura están situados los seres humanos. Por sobre él, existen varios cielos y por debajo, varios infiernos. El jiva, o alma liberada asciende, libre de su karma, a la cumbre del universo, permaneciendo allí inmóvil y libre de todo tipo de sufrimiento. De cada alma es, en sí misma, omnisciente, pero pierde este conocimiento debido a la corrupción; la única forma de llegar a recuperar su ominisciencia original es a través de la liberación. La realidad del universo y su historia se organiza en siete tattva o verdades fundamentales:

* jiva: Sustancia espiritual

* ajiva: Sustancia inanimada

* asrava: flujo de la materia en el alma

* bandha: esclavitud consiguiente

* sanvara: detención del flujo material

* nirjara: eliminación de la materia acumulada en el alma

* moksha: liberación

La doctrina del jainismo tiene un carácter más severo que el budismo y su principal virtud es la ahisma (no violencia para con los seres vivos). Los monjes jainistas están obligados a pisar el suelo con mucha ligereza y suavidad ante la posibilidad de aplastar insectos y pequeñas formas de vida. Tenían que barrer el terreno con plumas de pavo real para dejarlo libre de seres diminutos. Estaban obligados también a filtrar el agua por beber o portar máscaras.

Los fieles laicos deben llevar una vida austera y una práctica de disciplina mental. Rechazan por convicción cualquier trabajo que implique alguna forma de violencia o venta de alcohol. En ocasiones los jainí realizan procesiones, veneraciones a personajes destacados de su fe, u ofrendas vegetales a los símbolos religiosos.

Se calcula que actualmente existen unos tres millones de jainistas.

La religión jainista pone mucha atención en el aparigraha, el desapego de las cosas materiales a través del control de uno mismo, penitencia, abstención de la indulgencia, limitación voluntaria de las necesidades y consecuente disminución de la agresividad.

Vegetarianismo

El vegetarianismo es un modo de vida para un jainista, teniendo su origen en el concepto de jīva dāya (‘compasión por los seres vivos’) y el a-himsá (la no violencia). La práctica del vegetarianismo es vista como un instrumento para la práctica de la no violencia y la coexistencia pacífica y cooperativa.

Los jainistas son vegetarianos estrictos (dieta vegana) que consumen solamente seres sin sentidos (sin sistema nervioso), principalmente del reino vegetal. Si bien la dieta jainista implica el aniquilamiento de las plantas, esto se ve como la forma de sobrevivir que causa el mínimo de violencia hacia los seres vivos (muchas formas vegetales como frutas o raices son mejor vistas por el Jainismo por comportar simplemente la extracción de una parte de la planta y no su total destrucción)

El Jainismo y el alma

Los “jainistas” son los seguidores de los jinas. “Jina” literalmente significa “Conquistador”. Es un Jina aquel que ha conquistado el amor y el odio, el placer y el dolor, el apego y la aversión, y por lo tanto ha librado a “su” alma de los karmas que ocultan el conocimiento, la percepción, la verdad y la habilidad. Los jainistas se refieren al Jina como Dios.

dos anécdotas

* "Los monzones, con sus lluvias, llenan el aire de insectos de todo tipo y hay un insecto pequeño de tipo verde, pronto aprendí su peligro, lo llaman "las meadoras" porque ese insecto cuando se posa en la piel no pica, deposita una gotita de orina que produce una quemadura instantánea muy penosa en la piel. Claro, yo me defendía de las tales meadoras y si veía alguna meadora, cuando no me veían los chicos, claro, yo entonces ¡bah! Esta ya no mea, pero no me podía permitir ese lujo cuando ellos estaban mirando porque, ¿sabes lo que hacían ellos? Cuando llegaba un bichito de estos, estos bichitos "funcionan" desde el anochecer, durante toda la noche, hasta la mañana. Cuando empezaba a anochecer, venían los chicos con una caja de cerillas vacía, la ponían encima del insecto, cuando aterrizaba, rodaban la caja despacio, para no hacerle daño, y toda la noche, que es cuando he dicho que podía dañar, lo tenían encerrado en la caja. A la mañana siguiente, al salir el sol, habrían la caja y el bicho salía libremente".
Y añadía como conclusión de esta anécdota: "Respeto a la vida. No herir, no matar, no hacer daño a nada ni a nadie".
* "Te voy a contar otra anécdota para que veas la idea jainista. Esta es la idea de la totalidad de la vida, de la unidad de la vida. Nosotros distinguimos entre varios tipos de vida, para ellos no hay más que una vida".
Una vez un amigo mío jainista me dice: "Vosotros, los curas católicos, sois unos hipócritas". No es la primera vez que oigo esta acusación, pero, a ver, cual es este nuevo capítulo de hipocresía eclesiástica. Y me dijo con toda honradez, era un sabio, era un investigador a quien respeto.
"Vosotros habláis contra el aborto, decís que el aborto es un pecado, que es un asesinato, que es matar, y el mismo día que habláis contra el aborto por la mañana, al mediodía, con toda tranquilidad, os sentáis a la mesa y os coméis un pollo. Hipócritas. ¿No tiene el pollo tanta vida como el hombre?".

Hablo en jainismo, hablo en su modo de ver. Para él la vida es una, de modo que matar a un hombre es como matar a un pollo. Más aún, es curioso, para ellos es más pecado, por decirlo en terminología occidental, el matar a un pollo que el matar a un hombre. ¿Por qué? Porque el hombre, dicen ellos, al fin y al cabo puede defenderse, es de tu a tu, en cambio el pollo, pobrecito, no tiene armas para defenderse.
Por lo tanto es mayor pecado aprovecharse del débil.

"Yo renuncio a toda matanza de seres vivos, móviles e inmóviles.
Ni debo matar a seres vivientes, ni causar que otros lo hagan,
ni consentirlo".

La vida es una, de modo que matar a un hombre es como matar a un pollo. Más aún, es curioso, para ellos es más pecado, por decirlo en terminología occidental, el matar a un pollo que el matar a un hombre.

¿Por qué? Porque el hombre al fin y al cabo puede defenderse, es de tú a tú, en cambio el pollo, pobrecito, no tiene armas para defenderse. Por lo tanto es mayor pecado aprovecharse del débil.”

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